lunes, 6 de enero de 2014

30 de julio (en la cocina sintiendo el invierno): Hay algo del invierno que me gusta y es que pareciera que el frío detuviera todo… el tiempo, la vida, la gente… todo queda  estático. La vorágine de la vida, de mi vida, mis pensamientos, es un poco abrumadora, es lindo verlos detenidos, es como ver el mundo por fuera por un rato.
Sin embargo también fue durante el invierno que la Mengana se fue… o eso tengo entendido, y es por eso que pensaba en el invierno. Pensaba en un copo de nieve, la cual no conozco y recuerdo algo que me dijo la Mengana sobre las cosas que no se conocen…
“Las cosas que desconocemos, nos fascinan o nos aterran, y a la vez nos fascinan y nos aterran. Esto es fácil de pensar ¿no?... pero pienso que lo que no conocemos son en realidad las cosas que olvidamos. No conozco la China porque me olvidé el color de su cielo cuando atardece en las tardes de otoño, no te conozco Claudio, porque olvidé tu dulce perseverancia. ¿Ves?, no es que no nos conocemos, solo nos olvidamos el uno del otro. ¿Sabes que quiere decir eso?...”
Recuerdo que nunca le respondí y que ella jamás respondió a su pregunta, sólo sonrió y siguió mirando la televisión como suele hacer una Mengana cuando habla profundamente.
No es que no conozco la nieve, sólo me olvidé como era… espero nunca olvidar a mi Mengana y así conocerla toda mi vida.

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